Río de Janeiro, (Notimex).- Y resulta que Alemania todavía tenía uno. Aunque parecía haber agotado su cuota goleadora en el 7-1 a Brasil en las semifinales, el cuadro germano todavía tenía uno bajo la manga, que fue más que suficiente para superar en la final de la Copa del Mundo Brasil 2014 a una Argentina que no supo hacerle honor a su historia.

Aunque esporádicas, los albicelestes generaron las mejores opciones de un juego tenso, estresante, que vivimos al borde del asiento desde el silbatazo inicial hasta el minuto 113, cuando Mario Gotze por fin encontró el camino a la cabaña de Sergio Romero, para marcar el definitivo 1-0.

Así, la vieja sentencia que decía: “América para los americanos”, dejó de tener validez, como lo demuestra el trofeo mundialista en manos del capitán germano Philipp Lahm, cuarto en las vitrinas de la “Manschaft”.

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