Brasilia.- La selección de Holanda aprovechó la desconcentración inicial que tuvo Brasil y terminó por vencerlo 3-0 para quedarse con el tercer lugar del Mundial, en duelo disputado en el estadio Nacional.
La escuadra amazónica no pudo tener un peor inicio de partido, luego que Thiago Silva derribó a Arjen Robben fuera del área. Sin embargo, el silbante consideró que fue dentro ya que el jugador holandés cayó en esa zona, aunque la imagen muestra que el jalón es fuera, por lo que se decretó la pena máxima que Van Persie cobró para el 1-0.
Las cosas comenzaron a pintar mal para el anfitrión, fue así, que en el minuto 17 el cuadro holandés hizo un desborde otra vez por la pradera derecha, vino el centro al área, que David Luiz rechazó débil con la cabeza, al centro, donde Daley Blind controló y con la derecha hizo el 2-0.
La preocupación en los aficionados brasileños que se dieron cita en este inmueble se hizo evidente, pensando en que sufrirían otra goleada, pero poco a poco la Verdeamarela comenzó a tener llegada sobre el marco rival.
Ni los cambios realizados por un abucheado Scolari le cambiaron la cara al equipo brasileño, que por más que insistió le costó mucho trabajo poder hilvanar jugadas con su acostumbrado “jogo bonito” y todo quedó en una frustración generalizada.
Sin esforzarse mucho, Holanda, que de esta manera termina invicta en tiempo regular, dio la puntilla al anfitrión de la Copa del Mundo, con el tanto de Georginio Wijnaldum, en el minuto 91, para dejar el 3-0 definitivo y a Brasil con la reprobación de su público.